Spark, la chispa del software libre con KDE Plasma Active y Mer

En una semana protagonizada, en lo tecnológico, por las noticias del Mobile World Congress Barcelona 2012, donde se han dado a conocer las novedades y tendencias de la industria móvil que inundarán el mercado en los próximos meses, nosotros queremos destacar un proyecto liderado por la comunidad del software libre para el desarrollo de un dispositivo tipo tableta, completamente abierta y libre en sus especificaciones de hardware y software, que está teniendo una amplia repercusión en la red en los últimos días.

Se trata de Spark, nombre con el que se ha denominado el primer modelo que comercializará en las próximas semanas la empresa Make-Play-Live (creada por los propios desarrolladores del producto) a un precio realmente competitivo de unos 200 euros. La venta de esta tableta parece que va a ser exitosa, al menos así lo indican los resultados de la pre-reserva, cerrada apenas cuatro días después de anunciarse, , tras recibirse miles de solicitudes para adquirir el dispositivo, algo que, sin duda, promete.

Aunque las especificaciones de hardware son modestas para la tecnología que se encuentra actualmente disponible, son más que suficientes para un uso normal de la tableta, ya sea en cuestiones profesionales o de entretenimiento: cuenta con un procesador ARM Cortex A9 a 1 Gigahercio, un procesador gráfico Mali 400 y 512 megas de memoria RAM. Su pantalla es de 7 pulgadas de tipo capacitivo multitáctil, tiene cámara delantera de 1,3 megapixels, salida HDMI a 1080p, 2 puertos USB y una ranura para tarjetas MicroSD, salida de auriculares y 4 Gigas de almacenamiento flash. La conectividad está basada en WiFi b/g y es posible conectar un modem 3G mediante el puerto USB. En este sentido, se nos antoja que la plataforma hardware es muy completa y, por la bateria de 3000 mAH que equipa, la autonomía puede alcanzar bastantes horas de uso sin necesidad de estar cerca de un enchufe. Es decir, un hardware todo terreno con buenas especificaciones capaz de hacer un poco de todo, aunque habrá que ver cómo se comporta con contenidos multimedia exigentes, como vídeo en alta definición o videojuegos.

Pero lo más interesante de este dispositivo es la plataforma de software que lo hace funcionar. Spark se diferencia del resto de tabletas disponibles actualmente en el mercado en que es la primera en emplear la interfaz Plasma Active de KDE, una implementación del escritorio libre específica para dispositivos táctiles, centrada en la experiencia del usuario y que, por lo que puede verse, tiene muy buen aspecto. El sistema operativo base en el que se apoya Plasma Active para esta tableta es Mer, una adaptación ultra ligera de Meego, con kernel Linux especialmente creado para dispositivos móviles.

Por tanto, Spark, más bien la plataforma Plasma Active, representa sin duda una nueva alternativa en el mercado de dispositivos móviles, pero también supone, ni más ni menos, una alternativa a la poderosa plataforma Android liderada por Google. Y es en este aspecto donde encontramos otro, quizás el mayor, de los atractivos de este proyecto, pues parece que va a apostar fuertemente por el desarrollo de su comunidad en todos los aspectos, tanto en lo relativo al desarrollo de la plataforma como en la creación y comercialización de contenidos y aplicaciones a través de la tienda (que será licenciada como GPL), con un modelo menos centralizado, al contrario que Google, permitiendo un mercado realmente abierto donde algunos desarrolladores se podrán encontrar más cómodos. Al menos eso es lo que han prometido los creadores del proyecto, que en su declaración de intenciones han dejado claro que la sostenibilidad del proyecto pasa por la creación una comunidad fuerte en torno a la plataforma, y en ello dicen que van a invertir la mayoría de los ingresos por la venta de Spark, para estimular el crecimiento y la consolidación de un ecosistema abierto donde confluyan desarrolladores, empresas y usuarios.

En todo caso, a pocos días de su comercialización definitiva, con Plasma Active de KDE sí parece que nos encontramos ante un dispositivo y una plataforma muy personalizable que, además de para un uso general, se puede adaptar completamente a usos profesionales, o educativos (se podría generar una distribución móvil a la medida), y que presenta buenas oportunidades para desarrolladores y empresas en una tecnología que, al menos en su software, va a tener un largo recorrido.